lunes, 5 de octubre de 2009

José Antonio Muñoz Rojas


Tu oficio, poeta...

Para que algo quede de este latir,
para que, si alguien quiere mirarse, pueda;
para calmar quizá alguna sed, y que alguien diga
«a mí me pasó algo semejante».
Los poetas estamos para eso:
para ofrecerles tránsito a los demás,
para que se encaramen sobre nuestros latidos, y que divisen
un poco más allá, en medio
de tanta oscuridad como nos circunda.
A veces nada tiene sentido, ni siquiera
que me des la mano o ese
limón redondo tan bello en la vereda.
A veces lo que tiene sentido no tiene sangre,
ese poco de sangre por la cual se muere.
Todo es ganas de morir de otra manera,
ganas de imitar a los ríos y que la tierra vea
que hay otras aguas y otras penas, y los cielos
contemplen misericordiosamente
nuestras peregrinaciones.
Tu oficio, poeta, es contemplar,
que todo se te escriba dentro; luego,
quizá leer allí mismo, quizá decir a los otros
lo que allí mismo, escrito, tú lees.

JOSÉ ANTONIO MUÑOZ ROJAS (1909-2009)

ELEGIDO POR ANA CABELLO Y GLORIA GARCÍA

1 comentario:

BIBLIOTECARIAS dijo...

Como es habitual, recordamos a los poetas que nos dejan. La semana pasada falleció José Antonio Muñoz Rojas. Incluimos uno de sus poemas que expresa su visión del oficio de poeta. Esperamos que os guste.