domingo, 25 de octubre de 2015

Miguel de Cervantes


Yelmo de las tropas españolas (s. XVII)

Si yo no me guardo



Madre, la mi madre
guardas me ponéis
que si yo no me guardo
no me guardaréis.


Dicen que está escrito,
y con gran razón,
ser la privación
causa de apetito:
crece en infinito
encerrado amor;
por eso no merece
que no me encerréis,
que si yo no me guardo,
no me guardaréis.


Si la voluntad
por sí no se guarda,
no la harán la guarda
miedo o calidad;
romperá en verdad
por la misma muerte,
hasta hallar la suerte
que vos no entendéis.
Que si yo no me guardo,
no me guardaréis.


Quien tiene costumbre
de ser amorosa,
como mariposa
se irá tras su lumbre,
aunque muchedumbre
de guardas le pongan,
y aunque más propongan
de hacer lo que hacéis,
que si yo no me guardo,
no me guardaréis.


Es de tal manera
la fuerza amorosa,
que a la más hermosa
la vuelve en quimera:
el pecho de cera,
de fuego la gana,
las manos de lana,
de fieltro los pies.
Que si yo no me guardo,
mal me guardaréis.



MIGUEL DE CERVANTES (1547-1616). De El celoso extremeño (1613) , coplas cantadas por Loaysa.


domingo, 4 de octubre de 2015

Jack Kerouac


Portada de la novela On the road (1968), de Jack Kerouac


ALGUNOS HAIKUS OCCIDENTALES


Brazos abrazados
a la luna,
Entre las vacas. 




Elefantes ronzando
sobre la yerba — amando
Cabezas juntas.



Perfecta noche de luna
estropeada
Por disputas familiares.



Pájaros cantando
en la oscuridad
— Amanecer lluvioso.



Fallando la patada
a la puerta de la nevera
Cerrada en cualquier caso.



Este atardecer de Julio
una enorme rana
En el umbral de mi puerta.




Llega la tarde —
la joven oficinista
Se suelta el pañuelo.



¿Diré que no?
— mosca frotándose
Las patas traseras.



Doblándose contra
la pared, las flores
Estornudan.



Barbo luchando por su vida,
y venciendo,
Salpicándonos a todos.



Profunda la amarilla
luna encima de la
Tranquila casa encendida.



Signo descorazonador
— la pescadería
Está cerrada.



Desplegando hasta el candado,
las puertas del garaje
A mediodía.



La luna,
la estrella fugaz
— Mira hacia otra parte.



Y el gato tranquilo
sentado junto a Correos
Percibe la luna.



El sabor
de la lluvia
— ¿Por qué arrodillarse?



La lluvia ha llenado
el baño del pájaro
Otra vez, casi.



Esos pájaros colocados
allí fuera en la barandilla —
Todos van a morir.



En mi armario de medicinas,
las moscas del invierno
Han muerto de vejez.



La luna tuvo
un bigote de gato
Durante un segundo.



Las suelas de mis zapatos
están mojadas
De caminar en la lluvia.



Noviembre — qué nasal
la borracha
Voz del cobrador.



Un gran copo guseo
de nieve
Cayendo totalmente solo.



Juju reza sobre el
manu
al de zen:
Mis rodillas están frías.



Inútil, inútil
el aguacero
Entrando en el mar.



En verano la silla
se balancea sola
En la ventisca. 



JACK KEROUAC (Lowell, Massachussetts, 1922- St. Petersburg, Florida, 1969). 

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jueves, 1 de octubre de 2015

Luis Alberto de Cuenca


Imagen aparecida en el blog: https://sergioagutierrez.wordpress.com


SONETO DEL AMOR DE OSCURO


La otra noche, después de la movida,
en la mesa de siempre me encontraste
y, sin mediar palabra, me quitaste
no sé si la cartera o si la vida.

Recuerdo la emoción de tu venida
y, luego, nada más. ¡Dulce contraste,
recordar el amor que me dejaste
y olvidar el tamaño de la herida!

Muerto o vivo, si quieres más dinero,
date una vuelta por la lencería
y salpica tu piel de seda oscura.

Que voy a regalarte el mundo entero
si me asaltas de negro, vida mía,
y me invaden tu noche y tu locura.




LUIS ALBERO DE CUENCA (Madrid, 1950). De El otro sueño, 1987. 

Premio Nacional de Poesía 2015.